Formularios que se rellenan conversando
Quien te escribe responde con sus palabras, como si te lo contara a ti. Tú recibes los datos ordenados, completos y comprobados — sin perseguir a nadie para que corrija el teléfono.
Sin instalar nada. Compartes un enlace y ya está.
Cada persona elige cómo se siente cómoda: hablando, escribiendo con sus palabras o rellenando campo a campo. No son tres productos: es el mismo formulario, con los mismos campos y las mismas reglas.
Quien prefiere hablar habla, y el asistente rellena el formulario. Lo que no se puede decir en voz alta, como un mapa o una firma, aparece en pantalla.
Cada uno cuenta con sus palabras, y una sola frase puede rellenar varios campos. Si algo no encaja con tus reglas, se pregunta en el momento.
El formulario de siempre, con todos los campos a la vista o paso a paso, para rellenar a su ritmo y repasar antes de enviar.
Citas · Peluquería
Modo chat
Una sola frase puede rellenar tres campos. Y «a las 5» se guarda como 17:00, porque el campo conoce tu horario.
Modo clásico
Personas
Día
Hora
Las mismas reglas: aquí tampoco se puede elegir una hora fuera de tu horario.
Si alguien empieza por un lado y sigue por el otro, no se le vuelve a preguntar lo que ya dijo.
La diferencia
Que la conversación sea natural no significa que los datos lleguen a medias. Las reglas que pones no son sugerencias para el asistente: son un muro. Aunque la conversación se tuerza, un dato inválido no entra.
Si el campo es «solo fechas futuras», no hay forma de guardar el martes pasado.
Se detecta al vuelo y se pregunta otra vez, sin esperar al final.
Se comprueba contra el país que corresponde, con su prefijo.
Si es obligatorio, el formulario no se envía. Ni por chat ni por escrito.
Si atiendes de 10 a 18 en tramos de 30 minutos, las 17:14 no existen.
Si el máximo son dos, no se cuela una tercera por ningún lado.
Qué puedes preguntar
No es una caja de texto con un nombre distinto. Un campo de hora conoce tu horario; uno de fecha sabe si mira al futuro o al pasado; uno de teléfono sabe de qué país es.
Un nombre, una referencia. Con mínimo y máximo de caracteres si lo necesitas.
Comentarios y descripciones, con límite por palabras y la altura que decidas.
Puedes exigir que sea de tu dominio, o rechazar los correos de usar y tirar.
Selector con 178 países. Puedes fijar el país por defecto o restringirlo.
Se le añade el https:// solo. Y puedes limitarlo a un sitio concreto.
Con mínimo, máximo, decimales y unidad («4 personas», «68,5 kg»).
El importe se guarda limpio; la divisa viaja aparte, como debe ser.
De 0 a 100 por defecto, y abres el rango si tu caso lo pide.
Estrellas o del 1 al 10. El asistente pregunta con la escala en la mano.
Solo futuras o solo pasadas, antelación mínima, edad mínima, días de la semana.
Entrada y salida en un solo campo. Que el fin sea anterior al inicio es imposible.
Con tu horario y tus intervalos: nadie te pedirá cita a las cinco de la mañana.
Se elige un hueco libre y queda guardado para esa persona: nadie más puede cogerlo.
Botones o desplegable. Con «Otro» de respuesta libre si lo permites.
Con mínimo y máximo de opciones. Al llegar al tope, las demás se apagan.
Varias preguntas con la misma escala, de un vistazo: servicio, limpieza, precio.
Se ordena con botones de subir y bajar, de más a menos importante.
Con bandera y buscador. Puedes restringirlo a los países que te interesan.
Primero la categoría, luego sus opciones — nunca una lista plana imposible de recorrer.
Con las palabras que tú quieras: «Asistiré» / «No asistiré».
La casilla de términos o privacidad. Sin marcarla no se puede enviar.
El presupuesto, el justificante, el currículum.
La foto del daño, del espacio, del documento.
Con el dedo o el ratón, directamente en el formulario.
Cobra en el momento, con importe fijo o calculado según lo que responda.
Un punto en el mapa, con buscador y pin ajustable — no una dirección escrita a mano.
Calle con sugerencias de direcciones reales; se rellenan solos el código postal, la ciudad, la provincia y el país.
Según lo que necesites
Cualquiera que sea tu sector y el volumen de tu actividad, Form·it cubre lo que necesitas: formularios extremadamente versátiles y potentes, configuradores atractivos y visuales, y reservas eficientes y rápidas.
Preguntas que se contestan conversando, por voz o campo a campo. Para pedir datos, recoger solicitudes, hacer encuestas o captar contactos.
Saber másUna página visual para que tus clientes elijan y definan un producto o un servicio, con precios o sin ellos, y un asesor por voz que ayuda a decidir.
Saber másTus clientes eligen un día y una hora libres y nadie puede coger el mismo hueco. Citas, pistas, clases y alquileres, con una agenda para gestionarlo todo.
Saber másY además
A casi nadie le gusta rellenar un formulario. Por eso cada persona elige cómo hacerlo, y por detrás hay tecnología que cuida que lo que te llegue sea de calidad.
Reglas que aplica el código y un revisor con IA evitan datos mal escritos, incompletos o que se contradicen, aunque quien responde vaya con prisa o sin ganas.
Saber más →La persona habla y el asistente rellena el formulario. Lo que no se puede decir en voz alta, como un mapa o una firma, aparece en pantalla sin cortar la conversación. Los minutos de voz los compras según los necesites.
Saber más →Busca y filtra lo que te responden, mira dónde se queda la gente a medias y pídele a la IA que puntúe cada respuesta según lo que a ti te importa, por ejemplo qué clientes merecen una llamada primero.
Saber más →Cuentas qué necesitas saber —«solicitud de presupuesto para mi taller, con los datos del coche y la avería»— y aparece montado, con sus campos y sus tipos. Después puedes editarlo y ajustar lo que necesites.
«¿Tienes mascota?» → sí → «¿de qué tamaño?». Quien responde que no, ni la ve.
Abierto a cualquiera, solo con correo, o solo para una lista concreta.
El formulario lleva tu color de marca, no el nuestro.
Cuántos eligieron cada opción, quién respondió qué y desde cuándo.
Precios
Los formularios que tengas creados no cuentan: cuentan los que te responden. Y el asistente entra en todos los planes, también en el gratuito: quien te escribe elige si lo rellena conversando o campo a campo.
Para probarlo de verdad, con el asistente incluido.
0 €
Para el negocio que recibe peticiones a diario.
19 €/mes
Para el volumen alto: muchas más respuestas y tokens de IA al mes.
49 €/mes
Impuestos no incluidos.
Ese que la gente abandona a la mitad, o que siempre te llega con el teléfono mal. Se tarda menos en montarlo que en leer esta página entera.